Hernán Rivera Letelier, novelista de la pampa

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Jorge Arturo Flores

Pocos escritores han logrado, en un breve plazo, la nombradía y el éxito literario que ha conseguido el escritor chileno Hernán Rivera Letelier. Desde su aparición como novelista, la atención de sus lectores no ha decaído y continúa aumentando. Sus libros se venden con rapidez y en el extranjero surgen ediciones traducidas. El teatro ha reflejado también en sus tablas  algunas obras.

En suma, el autor nacional ha tocado las estrellas.

¿Cuál ha sido la razón de su éxito?.

Hay varias, de las cuales esbozaremos algunas.

 

EL DESIERTO, LAS SALITRERAS, UNA EPOCA DEFINIDA

Si hurgamos en los temas que Rivera Letelier  maneja,  encontramos que su vertiente es una sola y sobre la cual bebe fruiciosamente, sin importarle las pueriles objeciones de quienes se arropan con la manta del purismo literario.

El autor vivió  experiencias en las salitreras y su mirada noveladora recrea ese mundo cruel, duro, lleno de privaciones y lejano de alegría, donde la vida se arrastra lentamente bajo el sol despiadado.

El desierto chileno, que él  denomina pampa, es el telón de fondo sobre el cual deviene  la anécdota. Las oficinas salitreras, en la época de los años 20, son el basamento donde se desarrollan las pasiones, odios, amores, tribulaciones, la lucha por la sobrevivencia  de sus habitantes, el gran anecdotario de la vida. Los seres que habitan dichos poblados , lejos del mundo, islas en la soledad desértica, son los mineros, sus familias, las prostitutas, los dueños del capital, las cantinas, el biógrafo, los mercaderes de baratijas,  toda una gama de personajes que se enquistan en el mundo del pueblo, el segmento más explotado por los apetitos mercantiles. Aparecen los estereotipos de hombres y mujeres, todos con una procesión íntima, mirando hacia adelante con la leve esperanza de una mejor vida, situación que rara vez ocurre.

Sobre ese tablado, Rivera Letelier teje sus historias.

 

EL DON DE RELATAR CON DESTREZA.

 Los miedos más arraigados en  los escritores son no  inquietar al lector con sus asuntos. Cuando fracasan por su morosidad o carencia de talento o porque simplemente no lograron herir la sensibilidad de los lectores, hacen muecas y mohines de disgusto, desdeñando la inteligencia de quienes no supieron apreciar su arte y caminan erguidos en busca de otros ambientes. Cuando comprueban que algunos  logran rápidamente la gloria que a ellos les fue esquiva por mucho tiempo, empapelan al escritor de marras con expresiones discriminatorias, desdeñosas, restando todo merito literario.

“Best seller” es el epíteto más repetido.

Entre éstos se halla Rivera Letelier.

Posee un talento innato para tejer narraciones . El se define como ”contador de historias”. Nosotros  preferimos novelista de la pampa. Desciende al nivel de lector y le muestra sus anécdotas con certera pluma, con una sencillez que atrae,  sin llenar los espacios con ramplonería ni falsas ilusiones ni menos irguiéndose como  sabihondo.

Conoce lo que siente el leyente y lo interpreta.

Por eso sus novelas se lee con demasiado interés. Porque sabe captar la atención con una lengua simple, sin arabescos, liviana, narrando, mostrando, llevando al lector a  la aventura de esos  humanos  desheredados de la vida, ofreciendo una realidad  cruda que duele y conduele.

He allí una facultad matriz del escritor chileno.

Ello explica en parte  su fulgurante éxito.

Y  también explica en gran parte, la parte entera mejor dicho,  el desdén de sus colegas nacionales para enjuiciar su obra. Como a Isabel Allende, no le pierden pisada y cada  vez que publica, sus opiniones redundan en el rebajamiento, el desprecio, la ausencia absoluta de simpatía por sus libros. Es increíble la cantidad de palabras y artículos que estos paranoicos literarios emplean para atacar al escritor chileno, desairando su obra y no descubriendo jamás algún mérito.

Por lo general, sus acerbos detractores no han escrito novelas exitosas. Permanecen en la  oscuridad del desconocimiento público, mirando aviesamente a quienes obtienen laureles que ellos, en su interior, ambicionan.  Diríase “La tristeza por el bien ajeno”

Nadie es profeta en su tierra  dicen.

En efecto, es lo que casi siempre ocurre.

Sin embargo, Rivera Letelier ya lo es entre sus fieles lectores. Los otros …bueno, los otros,  la verdad es que no cuentan  y más vale olvidarlos.

 

 

 

DE LAS NOVELAS DE HERNAN RIVERA LETELIER

Todo lo anteriormente expuesto se amalgama y  trasvasija, en gran medida, en las novelas que el escritor nortino ha publicado.

Partió con poemas y cuentos, como todo principiante,  hasta que dio el primer gran salto con La Reina Isabel Cantaba Rancheras. Fue un éxito total y lo catapultó a la cima. Empero, un análisis más profundo de la obra, nos muestra los típicos ripios de alguien que recién comienza. Son los balbuceos de un aprendiz, especialmente en el uso del lenguaje y el estilo.

Por ello obtuvo varias críticas desafortunadas, aunque la respuesta del público fue formidable.

Mejora ostensiblemente en Himno del Ángel Parado en una Pata. Posteriormente se afina, afirma y coge un estilo más depurado, más lineal, más directo en Fatamorgana de Amor con Banda de Música.

A nuestro juicio, a partir de ese libro comienza el oficio  del autor en comento. Y no soltará esa cualidad del buen narrar hasta la publicación de sus últimos textos. Tiene una cima en Santa María de las Flores Negras, novela histórica, ficcionada, basada en hechos reales,  y en las breves novelículas  El Fantasista, Mi Nombre es Malarrosa y la Contadora de Películas.

Pisa firme en Los Trenes van al Purgatorio (tren Longitudinal Norte, El Longino, hilo conductor de muchos textos ), El Arte de la resurrección, que tiene como protagonista al Cristo de Elqui y en Historia de Amor con Hombre bailando (El Feo, eximio bailarín y la estudiante universitaria).

Hay que señalar que ciertos títulos de su obra resultan extraños al leerlos (La reina Isabel cantaba Rancheras, Himno del Angel parado en una etapa, Fatamorgana con banda de música, Historia de amor con hombre bailando) y su explicación  se descubre  al finalizar el libro.

No obstante todo lo anterior, el libro más celebrado y conocido del escritor Hernán Rivera Letelier continúa siendo  el primero, La Reina Isabel cantaba Rancheras, lo cual explica que muchas veces, o todas las veces, cualquier tipo de comentario o análisis no siempre marcha de acuerdo con el gusto del lector y, mucho tememos, tampoco del autor.|

 

BREVE CONCLUSION

Observando el considerable y permanente quehacer literario de Hernán Rivera Letelier, asumido el éxito editorial que lo convierte, para mal de sus males, en un best seller; conocida la desconsideración de los seudo críticos literarios hacia sus libros; agradablemente sorprendido por el éxito en el extranjero, felices porque a un escritor chileno le va bien, conscientes que su triunfo endurece el ceño de sus colegas, en fin, tanta cosa, permite  pensar ingenuamente que en torno suyo abundan los estudios, los comentarios, los análisis, todo lo que deviene de un extenso paseo por la fama. Además, hay importantes premios conseguidos. Sin embargo, ¡oh sorpresa!, nada de ello es visible y solamente perviven glosas periodísticas, breves juicios de personas que se visten con ropajes de analistas y mucha entrevista frente a cada publicación.

El término “best seller” es, definitivamente,  intragable para muchos y se distancian  con rapidez de su compañía.

Se van, es cierto,  pero lo hacen  murmurando desdeñosamente…

Todo ello, sin embargo, no merma el interés de los miles de lectores por cada libro que sale a la luz ni afecta el cariño que le tienen al escritor por su filosofía de vida: humilde, tranquilo, familiar, lejos del corrillo, trabajador, sin olvidar sus raíces.

El mejor premio para un autor es que lo lean y, además, como no,  lo aplaudan con entusiasmo.

¡Qué más pedir!.

 PD.: en nuestras paginas web ww.cronicasliterarias.wordpress.com y www.escritorjorgearturoflores.wordpress.com se ha enjuiciado la tarea literaria de Hernan Rivera Letelier al traves de sus libros.

Libros Publicados 

  • Cuentos breves y cuescos de brevas, microcuentos, Ediciones del Taller de Literatura Recital, Antofagasta, 1990
  • La reina Isabel cantaba rancherasPlaneta, 1994
  • Himno del ángel parado en una pata, Planeta, 1996
  • Fatamorgana de amor con banda de música, Planeta, 1998
  • Donde mueren los valientes, relatos, Editorial Sudamericana, 1999 (reeditado por Punto de Lectura en 2007)
  • Los trenes se van al Purgatorio, Planeta, 2000
  • Santa María de las flores negras, Planeta, 2002
  • Canción para caminar sobre las aguas, Planeta, 2004
  • Romance del duende que me escribe las novelas, Planeta, 2005
  • El fantasistaAlfaguara, 2006
  • Mi nombre es Malarrosa, Alfaguara, 2008
  • La contadora de películas, Alfaguara, 2009
  • El arte de la resurrección, Alfaguara, 2010
  • El escritor de epitafios, Alfaguara, 2011
  • Historia de amor con hombre bailando, Alfaguara, 2013
  • El vendedor de pájaros, Alfaguara, 2014
  • La muerte es una vieja historia, 2015

 

 

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Comentarios

Aunque no he leído ninguna de las obras mencionadas, me llama mucho la atención eso que se comenta referente a los "colegas detractores" de Rivera Letelier. Por mi parte si lo leo una o dos veces y no me gusta su estilo o el contenido de su obra me daría lo mismo que siga publicando libros o deje de escribir. Con esto quiero decir que aquellos que lo siguen criticando es porque lo siguen leyendo...

...¿en qué quedamos?

otra cosa sería si hablaramos de quienes se dedican a la crítica literaria pero por lo que entiendo no es este el caso...

¿o me equivico?

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Eso es lo curioso: si alguien no me agradó cuando lo lei, le doy una par de oportunidades. Si persiste, fuera.Por ello cobra vigencia lo que dice Rodrigo: Si no les gusta, para que lo leen o critican. Esto ultimo es lo que más abunda. Puede ser una pose o busqueda de publicidsad gratis.

Acabo de terminar su ultimo libro, El vendedor de Pajaros y me gustó. En su salsa. Ya haré el comentario.

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Es una ley de todo artista tener fans 'haters' (de heat=odio) ... Es un nuevo termino creado en la Internet para desiganar a esos seguidores que van detras tuyo tirando basura a tu trabajo... 

No confundir con trolls (que tambien tiran basura pero son ignorantes de tu trabajo)

Coincido con el Caballero Vega... Si no te gusta el trabajo de alguien ¿para que lo sigues? O sea, o te gusta sufrir o eres un envidioso... No se explica de otra manera... 

Por lo demas, no conocia este autor y como soy medio fanatico de las novelas historicas, tratare de encontrar algun libro de el... 

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Santa Maria de las Flores Negras es una novela de Hernan Rivera Letelier que tiene un trasfondo histórico. Es un buen trabajo.

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Quiero centrarme en el autor del ensayo, hay mucho que decir: Su estilo, su ojo agudo tanto como su pluma, la amplia lista de crónicas, ensayos y artículos en general relacionados con literatura (que se pueden leer en su página de FaceBook, Encuentro Literario), hacen que sea un miembro valiosísimo en este club. Les dejo un Link a un ensayo sobre Armando Ulloa, escrito por Jorge Arturo que encontré en Internet. El ensayo tiene una foto que parece conocida, aunque con varios años menos -al parecer-: http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-80460.html

Acá habemos varios que estamos empezando en esto de la literatura, nos sirve mucho su palabra.

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Oh, muchas gracias por lo que Escribidor dice sobre esta persona. Lo agradezco sobremanera. Me cuesta aceptar lisonjas, pero las agradezco de corazon.

Lo de Armando Ulloa, poeta maucho, fue escrito en el periodico El Litoral de Constitucion. Es una forma de hablar sobre los poeta y escritores un tanto desconocidos para el comun y que sirve para no olvidarnos de quienes escribieron antes que nosotros.

Gracias de nuevo. Un placer compartir con todos ustedes.

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Excelente!! destacable la trayectoria de mi pariente Rivera Letelier y el ensayo que King Artur hace del escritor.

Rivera es un escritor sobresaliente, la venta de sus libros habla de la opinión de los lectores, y si estos gustan de sus historias no hay nada más que decir. Quien critique el estilo, la forma, la gramática, etc., pasando por alto el gusto de los lectores le falta el respeto no solo al escritor (cosa que a mi pariente le debe importar un carajo(como diría él)), también al público.

Hay factores que son dignos de imitar en el estilo de Rivera, el humor, la pobreza (pero no la ordinariez que muestran muchos cineastas de tendencia izquierdista), la injusticia social, la vida alegre de bohemios y bohemias, etc. Para quienes empezamos recién en la literatura, Rivera Letelier es un maestro, un punto de referencia indiscutido. Y muy buena la analogía que hace Antonio, cuando dice que criticarle que hable de la pampa es como criticar que Lillo hable del carbón. Si contara de la crianza de ovejas en la Patagonia le cuestionarían que no tiene la autoridad para hablar de algo que nunca vivió. No hay cómo achuntarle.

Concuerdo en que Arturo le hace justicia. Que un buen escritor hable bien de otro, es algo poco visto en este país. Al diablo con los críticos criticones.

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Justamente una de las críticas que le han hecho a HRL es que hable solo de la pampa. Si serán...Como tan bien lo dice Mauricio y Antonio, es loable que alguien escriba sobre lo que conoce. Eso es honestidad y conciencia de su propio valer.

Rivera Letelier, tal como Uds. lo han interpretado, nos muestra un panorama histórico de las salitreras y tambien aprovecha de ofrecer el escenario de la pobreza que allí pervivía. Pero no lo hace desde el panfleto ni la ideología, sino muestra, expone.

Y como dice Mauricio, lo que importa son los lectores y si éstos le son fieles y leen con apasionamiento, todo lo demás es historia.

Saludos amigos.

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Junto a Isabel Allende y aun cada vez más desaparecido Luis Sepulveda, Hernan Rivera letelier es ninguneado, no tan solo por los seudo críticos literarios, sino tambien por sus colegas de oficio. Al parecer, en este país, hablar de realidades que corren cortinajes históricos, mostrando otra faz de la historia, no es aceptado ni permitido y caen sobre los que tratan de hacerlo.

es el sino de los artistas diferentes.

Rivera letelier escribe desde la sencillez,  la naturalidad, sin poses. Y eso se agradece. Que a algunos no les agrade, esta bien. Respetable posicion. Pero de ahi a denostarlo, a discriminarlo, a ningunearlo, hay un gran paso.

Lo bueno: tenemos Rivera Letelier para rato porque es realmente un escritor innato y está siempre trabajando.

Gracias por tus palabras.

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Lo  que  más  me agrada de  Letelier   es la  sencillez   de  sus   escritos ,  y  como  tú lo mencionaste,      uno se  siente  familiarizado   con  sus  relatos   y se añoran nostalgias  al leerlo.    Tal  vez    ralle  un poco  con las  prostitutas,  pero   fue  su realidad,   siempre  presentes  en las  oficinas ( es como si  trataras  de   majadero  a  Baldomero Lillo    por  que  sus  cuentos  hablan  siempre  de los  mineros ) .   No lo  encuentro para nada   vulgar,  creo   que hay mucha  más vulgaridad   en no  querer  ceder   el  asiento   en una  micro,   que  referirse  a la realidad.

Nunca  supe    que  se le  ninguneaba,  (hasta leerte)   solo  soy  un aficionado  a la lectura,    pero  creo (ahora)   que  haces   un poco  de  justicia  para con Hernán,   con este buen  ensayo.

 

Saludos.

 

 

Los   libros  que  he  leído :  “santa  maría de las flores  negras”  (uno de mis libros  regalones)  el cual   me  hizo  llegar   hasta  el sollozo…    y   por  el  cual  llame  “Yolanda”   a los  cigarrillos   por  mucho tiempo.

“la reina Isabel cantaba rancheras”      que en una  ocasión   mientras   venia  en  la  locomoción hacia  mi casa   me  hizo  estallar  de  risa     hasta  llegar  al  ataque   de ella.. 

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